Los fantasmas que persiguen a Nicolás Maduro. Análisis de Discurso y Comunicación No Verbal.

La semana pasada Nicolás Maduro concedió una entrevista a Adela Micha en donde, entre otras cosas, habló de su responsabilidad como presidente, del legado que le dejó su mentor político, de la situación actual de Venezuela, de la oposición y de la campaña de desprestigio (según él) que gira alrededor de su gobierno. En este diálogo con la periodista mexicana, el mandatario aseguró que él no siente desprecio por la oposición, que él no conoce el ego y que si uno sale a conocer la “realidad” en la que vive su pueblo, encontrará felicidad, bienestar y un profundo cariño por la revolución bolivariana.

Pero como muchos de ustedes saben, en En Busca de Antares le tenemos muy poco fe a las palabras y es por esto que a continuación les comparto diez observaciones de esta entrevista desde el análisis del discurso y la comunicación no verbal.

1. Lo primero que me llamó la atención es lo mucho que ha mejorado Nicolás Maduro como comunicador político en un año. Y es que bien enfrento una entrevista cómoda y en donde Adela nunca se animó a increparlo realmente, la elocuencia, ritmo, estructura y lenguaje corporal del venezolano fueron adecuadas.

Por ahí aparecieron algunas vacilaciones y algunos manipuladores (de los que ya hablaré) pero en términos generales y a primera vista, Maduro salió bien librado de este ejercicio de comunicación.

2. Es evidente que la construcción del discurso de este personaje siempre parte desde el símbolo Hugo Chávez.

Todos fuimos testigos del fenómeno que desataron los funerales del ex presidente de Venezuela y Maduro está empeñado en sacar el mayor provecho a la simpatía que el pueblo aún siente por él comandante.

Sin embargo, en este sentido creo que los ciudadanos de Venezuela deberían tener mucho cuidado para que este discurso no sea utilizado como un chantaje emocional. Y es que alrededor del minuto 10:00 de la primera parte, Maduro habla de una pequeña que inspirada en su amor por Chávez declamó en un evento una poesía apenas unos días atrás. Los detalles que da y la congruencia entre la comunicación no verbal y verbal nos sugieren que el suceso del que habla realmente se dio, pero cuando quiere repetir algunas de las palabras que supuestamente la niña pronunció, Maduro voltea sus ojos hacia arriba y hacia a la derecha.

VisualCreado

En términos de programación neurolingüística está acción la realizamos cuando queremos crear una imagen visual en nuestra mente. En otras palabras, que en lugar de recordar, tal parece que el mandatario estaba imaginando. Y si bien esto no es suficiente para asegurar que este hombre le estaba metiendo de su propia cosecha a la historia para engrandecer la figura de Chávez, el manipulador y la expresión facial de represión (microfear) que le siguieron deben ser considerados claros indicios de engaño.

Manipulador 1 Microfear

3. Quizá muchos piensan que muerto el comandante, Nicolás Maduro podría utilizar la figura de su mentor únicamente como un símbolo para manipular a las masas y estimular lealtad al movimiento que ahora él representa. Sin embargo, el cariño y agradecimiento de este hombre son honestos. Al hablar de Chávez, el actual mandatario venezolano no solamente utiliza una gran cantidad de ilustradores y se lleva la mano al corazón de vez en cuando, sino que también (y a pregunta explicita de Adela) extraña a su compañero. Observen la expresión de tristeza que dibuja en el minuto 8:42 de la primera parte.

Tristeza

4. Uno de los aspectos que más me llamó la atención es el temor y la angustia que el actual presidente de Venezuela busca esconder y en donde lo más relevante del asunto es que no solo hablamos de preocupación por la crisis que está viviendo el país sudamericano, sino que hay algunos fantasmas que persiguen a Maduro.

¿Como cuáles?

Bueno, pues la aceptación, la duda sobre su capacidad y miedo a cómo lo ve la opinión pública. Específicamente le preocupa no llenar los zapatos de su antecesor y ser percibido sólo como un títere y no como un líder de verdad.

Y es que ante diferentes temas y cuestionamientos, este hombre dibujó expresiones y microexpresiones que contradicen sus palabras y que revelan su verdadero estado emocional.

Por ejemplo, en el minuto 04:01 de la primera parte y cuando Adela le pregunta sobre cuando a la muerte de Chávez él toma consciencia de la responsabilidad que se le venía, Maduro dibuja esta expresión de temor (aunque también hay que mencionar que hay algo de tristeza):

Temor

Posteriormente y en el minuto 07:18 de esa primera parte, la entrevistadora le pregunta sobre qué fue lo que vio el ex presidente de Venezuela para “heredarle” el cargo. El mandatario verbalmente reconoce que no lo sabe y no verbalmente dibuja esta expresión de duda con un tanto de tristeza (observen las comisuras de los labios hacia abajo):

Duda_tristeza

Apenas unos segundos más tarde y sobre la misma pregunta, Nicolás Maduro cae en un manipulador que confirma la incomodidad y reserva sobre esta cuestión:

Manipulador2

Después, en el minuto 12:59 de la primera parte Adela le hace la que considero una buena pregunta.

-¿Usted cree que él (Chávez) estaría de acuerdo con la decisiones que ha tomado?

Verbalmente el mandatario venezolano dice que es imposible decir o afirmar eso, pero si atendemos a su expresión facial observamos que a pesar de que efectivamente no podemos conocer la respuesta, eso de alguna forma le preocupa aunque inmediatamente después Maduro oculta esa angustia detrás de una sonrisa.

Temor2

 Finalmente sobre este punto, en el minuto 06:18 de la quinta parte y cuando el presidente de Venezuela habla sobre las dificultades de su país, él dibuja inmediatamente una expresión de tristeza:

Tristeza2

Adicionalmente, si uno ve toda la entrevista observará como constantemente, y a diferentes niveles de intensidad, este hombre frunce el ceño. Un movimiento que se relaciona con emociones como la ira, la repugnancia y el miedo.

5. En el primer punto mencioné lo mucho que ha mejorado Nicolás Maduro como comunicador político. Aunque en parte y hablando específicamente de esta entrevista, mucho del buen desempeño de este mandatario se debe a que la entrevistadora lo dejo hablar, exponer sus puntos y abundar sobre los mismos sin interrupciones con cuestionamientos críticos. Sin embargo, cuando Adela le pregunta sobre cómo va Venezuela y trae a colación la crisis económica, política y social que este país enfrenta, el discurso de Maduro pierde ritmo y se vuelve notablemente lento.

Lo anterior se debe a que cuando queremos controlar y cuidar nuestras palabras para no decir algo fuera de lugar o que contradiga lo que ya hemos dicho, debemos sobrecargar nuestro sistema (cerebro).

Ya en su respuesta verbal, el presidente se abstiene de responder directamente al cuestionamiento y se desvía estratégicamente (algo que hace constantemente en la entrevista) para intentar controlar la percepción de la audiencia con algunos datos que le favorecen.

En cuanto a su lenguaje corporal en esta pregunta, no solo podemos observar el ceño fruncido a lo largo de su respuesta, sino que también incurre en otro manipulador:

Manipulador 3

Esta pregunta se da a partir del minuto 02:41 de la segunda parte.

CONTINUARÁ…

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Facebook: En Busca De Antares

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s