Apegarse nunca es bueno; ¡No!, ni al petróleo.

cs3_62_806_2En pocas palabras, el apego es aferrarse a alguien o a algo, asumiendo que este elemento por sí mismo nos dota de seguridad, bienestar y/o felicidad intrínseca.

Tradicionalmente y desde el 18 de marzo de 1938, día en que el presidente Lázaro Cárdenas anunció la expropiación del petróleo, los mexicanos hemos visto en el llamado oro negro un tesoro sin igual y que garantiza un futuro rico, certero y prominente para nuestro país.

El futuro nos alcanzó y la concepción alrededor del petróleo no ha cambiado mucho. En la actualidad, ver “nuestra riqueza en manos de otros” nos sigue aterrando y activa un primitivo mecanismo que busca defender a toda costa lo que nos pertenece. En otras palabras, que seguimos aferrados a un recurso que si bien ha jugado un papel trascendental a lo largo de los años en la economía mexicana, tampoco podemos considerar que ha logrado transformar notablemente las condiciones de vida de millones de mexicanos que siguen viviendo en la pobreza.

Y es cierto, en la segunda década del siglo XXI el petróleo sigue siendo y se acentúa como un elemento estratégico en la economía mundial, pero yo me pregunto si no es hora de soltar un poco ese apego a este recurso finito y no renovable.

Quizá muchos me tachen de loco porque ante la escasez, los precios del petróleo se han elevado y se seguirán elevando en los próximos años hasta que este eventualmente deje de existir. Y entonces, ¿Qué haremos?

Lamentablemente una de las características del apego es que limita nuestra capacidad de percepción; sentir que podemos llegar a perder algo que consideramos valioso genera en nuestro sistema ira, miedo y aversión contra cualquiera que amenace nuestra seguridad y bienestar. Derivado de lo anterior, y aferrados a esa concepción, nuestra visión se ciega y simplemente no podemos ver más allá.

Curiosamente, o tanto, cuando hablamos del petróleo mexicano esta incapacidad para observar el panorama se presenta masivamente. No vemos que nuestro país tiene una de las empresas más ineficientes en materia energética, no vemos los modelos de inversión que otras naciones están aplicando junto con la iniciativa privada, no vemos que México no tiene el capital para invertir y sacar a flote esta industria, no vemos que hoy día importamos más gasolinas de las que exportamos y no vemos que bajo el mismo paradigma proteccionista, el tesoro simplemente no se derrama y no llega a toda la población.

Sin embargo, quizá lo más preocupante de asunto no es lo anterior sino que en este bloqueo mental estamos dejando de vislumbrar el futuro. En el universo en el que vivimos absolutamente todo es impermanente; todo cambia y se transforma hasta que eventualmente deja de existir como lo percibimos. Así también, el petróleo desaparecerá y entonces ¿cuáles serán las fuentes de energía para nuestro país?, entonces ¿en qué se basará nuestra economía? y ahora, ¿en qué tesoros depositaremos todas nuestras esperanzas?

Y no me malentiendan, por supuesto que no hablo de mandar al carajo el petróleo y que hagan con él lo que quieran. Pero si me pregunto: ¿Qué pasaría si nos desapegáramos un poco de esa concepción en la que parece que todos tenemos un yacimiento en el patio de nuestras casas?, ¿Qué pasaría si abriéramos un poco nuestra visión?, ¿Qué pasaría si entendiéramos que nuestra postura puede estar equivocada?,   pero sobre todo, ¿Qué pasaría si tomáramos conciencia de que el bienestar, la riqueza y la seguridad de una nación no están (al menos no deberían estarlo por el riesgo que esto significaría) en un solo recurso finito y no renovable?  

El apego solo puede derivar en sufrimiento y en el caso del petróleo no hay una excepción. Por lo que si nos aferramos a cuidar ese tesoro un día descubriremos que este ya no está y que hemos desperdiciado el tiempo en intentar mantenerlo. Así que por el bien de este país, soltemos un poco esa obsesión por el oro negro y volteemos a ver qué más hay.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Facebook: En Busca De Antares

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s