Gravedad: una reflexión sobre la vida y la muerte.

2013_gravity_movie-wide

Sin pretender ser un conocedor del séptimo arte (ni mucho menos), pero como muchas veces que me encuentro con una película que me mueve las ideas en la cabeza, en esta ocasión he querido escribir y compartir con todos ustedes una breve reflexión sobre “Gravedad” de Alfonso Cuarón.

Lo del director mexicano simplemente me pareció brillante; más allá de la impresionante producción, de los maravillosos efectos visuales, de la espectacular fotografía, de la imponente música y de la buena actuación de Sandra Bullock, la historia, el guion y el juego emocional en el que Cuarón envuelve a la audiencia es magistral. 

Pero antes de continuar y para quienes no hayan visto la película, quizá este es un buen momento para dejar de leer este texto.

Continúe bajo su propia responsabilidad…

Matt Kowalski: ¿Qué es lo que más te gusta del espacio?

Dra. Ryan Stone: El silencio… podría acostumbrarme a él.  

Los primeros minutos los podemos definir como la calma antes de la tormenta; uno puede enfocarse en los grandiosos estímulos visuales logrados por la producción e imaginar por unos segundos la perspectiva de la tierra que tan sólo unos cuantos, un mínimo porcentaje de la historia en la humanidad, han tenido la oportunidad de ver. 

Sin embargo, la historia se estresa rápidamente; el universo es caos y por ende éste siempre está latente.

Gravity-Image-2

Primera reflexión, la fragilidad de la vida humana: en un momento, uno puede sentirse en los cuernos de la luna, en el siguiente “todo acaba”. 

Pero la trama continúa para dos personajes (de lo contrario está sería una película muy corta); providencia, causalidad o simplemente suerte,  muchas veces, y ante ciertas circunstancias críticas o de supervivencia, suele haber algo que sale de nuestro limitado entendimiento y que termina por condenar a algunos y favorecer a otros; hay quienes lo llaman milagro o destino, pero también hay quienes lo conocemos como karma; una lotería quizá, pero a fin de cuentas para ganarla hay que comprar el boleto. 

La vida para los astronautas de Gravedad es ahora una incesante lucha por la supervivencia; tic tac, tic tac, cada segundo cuenta.

Segunda Reflexión: el apego nos limita y reduce nuestra perspectiva. Llega un momento en la película en que la única forma de que alguno de los personajes pueda aún luchar por su vida es separándose. Así lo entiende el más experimentado navegante espacial.

Matt Kowalski (a Dra. Ryan Stone): Tienes que aprender a dejar ir.

Quizá, y con un carácter irónico, el aferramiento más fuerte que tenemos los seres humanos es la vida; esa que todos habremos de perder tarde o temprano.

Por otro lado, tal parece que quienes logran soltar el apego a esa existencia momentánea y sin una naturaleza intrínseca, incluso en las orillas de la muerte son capaces de observar y maravillarse de cosas que para otros simplemente son invisibles ante el sufrimiento que puede causarnos el despedirnos de la vida.

Matt Kowalski: Deberías ver el sol brillando sobre el Ganges. Es increíble.

Entonces llega la soledad (absoluta) a la historia de Cuarón; esa que nos enseña quienes somos en realidad y de qué somos capaces.

Alfonso Cuarón Gravity film

La Dra. Ryan se debate entre la vida y la muerte; lucha por su supervivencia sin entender realmente porque; es simplemente un instinto.

La trama nos da un respiro y nos regala una postal llena de simbolismo; una escena que nos remite a la imagen de un feto nos recuerda como comienza nuestra preciada existencia. Pero la ley de Murphy lleva mano y muy pronto nos subimos de nuevo a la montaña rusa emocional que propone el director mexicano.

Tercera reflexión: son las circunstancias las que determinan nuestra perspectiva, nuestra “realidad”.

Dra. Ryan Stone: odio el espacio.

Cuarón nos regala nos regala otra imagen que no tiene desperdicio: adentro de una cápsula la protagonista hace drama y golpea el tablero de la misma porque esta se quedado sin combustible; por fuera, una panorámica espectacular de la aurora boreal. Cuarta Reflexión: cuando nos enfocamos en nuestro mundo, dejamos de observar el mundo.

Entonces llegamos a un punto crítico; después de un largo viacrucis, parece que la protagonista ha llegado a una puerta sin salida: de la risa, a la resignación y pasando por el llanto, Ryan lidia con la que parece su inevitable muerte; la única certeza que tenemos en la vida es la que muchos nos ha llegado a quitar el sueño.

Dra. Ryan Stone: lo sé, todos moriremos, pero yo sé que será hoy.

De pronto fallecer no parece del todo despreciable.

Matt Kowalski: Aquí nadie te puede hacer daño. Es seguro. ¿Cuál es el punto de seguir adelante?

Tercera reflexión: el inconsciente y el instinto de supervivencia son extremadamente más poderosos. La región más primitiva del cerebro humano arroja una cuerda a la protagonista; la historia no ha terminado; no, hasta que la vida abandone nuestros cuerpos, y si tenemos el carácter necesario, es posible encontrar una respuesta hasta el acertijo más complicado.

gravity-movie-review-sandra-bullock-shiop

Cuarta y última reflexión: y entonces sí, en clímax de la historia vale rendirse a las probabilidades. Ryan ya había hecho todo lo que estaba en sus manos por llegar a ese momento definitorio; no hay de que arrepentirse, final ya no corre por su cuenta.

Dra. Ryan Stone: Dos posibles resultados: o logro llegar abajo en una sola pieza y tengo una  historia “endemoniada” que contar, o me quemo-en cualquier caso, será un viaje infernal-.

FIN

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Facebook: En Busca De Antares

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s