¿Qué esperas para venir a México? II

…Concluimos el recorrido a la zona Arqueológica de Chichén Itzá y es hora de seguir nuestro camino. Nuevo destino: Mérida.

Llegamos después de dos horas y media de camino. Justo antes de entrar a la ciudad hay un nuevo punto de seguridad; de nuevo nos detienen. En esta ocasión revisan el automóvil y el equipaje, algo incómodo pero al cabo de cinco minutos nos dejan pasar.

Ya en la capital de Yucatán, nos alojamos en un hotel (Hacienda Mérida) ubicado en el centro histórico; una bella y antigua casa colonial convertida en un funcional, bien ubicado, cómodo y bonito “hotel boutique”.

Lo primero que queremos hacer es comer; no sólo tenemos hambre, sino que amamos la comida yucateca y ahora que es nuestra primera vez en Mérida no podemos dejar pasar la oportunidad de probarla en su tierra. En el hotel nos recomiendan “La Chaya Maya”. No pudo haber sido mejor la recomendación: panchos de cochinita pibil, sopa de lima, papatzules y un queso relleno nos dejan una exquisita experiencia gastronómica.

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Por la noche caminamos por el centro y tomamos un taxi que nos lleva por el impresionante “Paseo Montejo”. Vaya espectáculo: una tras otra enorme casa colonial con diferentes estilos europeos y la iluminación sin duda las hace más espectaculares. Quizá no exista otra avenida tan hermosa como esta en nuestro país y en muchas otras partes del mundo que he tenido la fortuna de conocer.

Al día siguiente vamos a desayunar al centro unos huevos motuleños (otra delicia al paladar), para después conocer el Gran Museo del Mundo Maya:

Ya en el interior, el recorrido empieza con el fin de una era; un vídeo del último día de los dinosaurios. Una relación causa/efecto que nos permite estar aquí. El audiovisual es excelente; un buen guión, buena música y buena animación…todo debió terminar para que algo nuevo pudiera iniciar. Al final, una frase de Albert Einstein redondea extraordinariamente el corto…para seguir leyendo la reseña da clic aquí.

Salimos fascinados del museo; ojalá empiecen a aflorar en México este tipo de complejos en donde el audio, video, imágenes y material didáctico se mezclan con las colecciones enriqueciendo la experiencia para nuestros sentidos.

En la tarde y por recomendación de una amiga de mi esposa, vamos a “La Pigua”. Vaya festín que nos hemos dado en Mérida; ahora son unas tostadas de jaiba, una pasta con camarones a los tres chiles y unos camarones al coco los que nos hacen ilusionarnos con nuestro regreso a esta ciudad. Por lo pronto es hora de ir a descansar al hotel (aprovechamos una confortable terraza en el cuarto para hacerlo con una botella de vino) porque al día siguiente nos espera un largo trayecto hasta Tulúm.

Continuará…

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

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