La ira constructiva.

“You cannot get rid of anger, but you can learn how to use it in a way that is good for you” Paul Ekman.

Poise

Cuando nos enojamos podemos pensar, decir y hacer cosas que no deseamos realmente; nos abandonamos a la pasión y a la intuición, dejando atrás nuestra capacidad de reflexión. Sin embargo y una vez que el calor de la emoción se ha ido, por lo general, nos arrepentimos (sabemos que algo estuvo mal) y en algunas ocasiones (y cuando es posible) nos disculpamos con la(s) persona que insultamos, agredimos o lastimamos (física, verbal o psicológicamente) durante nuestro arrebato.

La ira llena de hormonas nuestro sistema, principalmente de adrenalina, el ritmo cardiaco se eleva y la sangre fluye rápidamente a las manos, lo que facilita una acción como golpear a alguien o tomar un arma. Cuando grandes cantidades de adrenalina se hacen presentes nos dejamos llevar por los instintos y no por la razón.

Pero no es que esta emoción sea negativa; enojarse no está mal, e incluso la ira puede llegar a detonarse por un instinto de supervivencia, puede ser productiva y hasta compasiva. Piense que usted es testigo de una injusticia en la calle, quizá un hombre está golpeando a una mujer y entonces al observar esto, nuestra sangre se redirige facilitándonos golpear a alguien; nuestro sistema nos prepara para defendernos, o defender a alguien en este caso.

La ira sólo será destructiva cuando lleve la intención injustificada de lastimar a alguien. Real y lamentablemente, muchas veces cualquier obstáculo, por pequeño que éste sea, es pretexto de nuestro enojo y terminamos reaccionando desmedidamente sobre quien se interpuso en nuestro camino.  

El estudio de esta emoción (la ira) ha arrojado una importante cantidad de temas a considerar. Desde un punto de vista muy general, una de las funciones de la ira es la de eliminar o quitar un objeto o persona que se interpone en nuestro camino.

Sin embargo y si bien “usted no puede deshacerse de la ira…puede aprender cómo utilizarla de una manera útil” (Ekman 124). A continuación, quiero compartir con ustedes un caso contenido en la obra “Emotional Awareness” y que ejemplifica la frase anterior.

“En la conferencia del años 2000, nos reunimos una noche para planificar el proyecto de investigación para responder a su desafío (de Dalai Lama)…seis de nosotros estábamos sentados alrededor comenzando con el plan. Uno de los participantes constantemente nos interponía obstáculos: “No debes hacer esto”. Mark Greenberg entonces mostró un bello ejemplo de ira constructiva, porque esta persona continuaba obstaculizando nuestro camino. Mark dijo: “Tenemos muchas ganas de seguir adelante, y si usted quiere participar, entonces es bienvenido. Pero si no quiere participar, entonces no debería  seguir en esta reunión. Usted nos debe permitir seguir avanzando”. Lo dijo con fuerza. Después le pregunté, “¿Estabas enojado?” le dijo que sí. Pero era una ira muy constructiva. No había intención de  hacer daño. Él pudo haber dicho: “¿Por qué crees que sabes más que nosotros?” Eso hubiera sido perjudicial. La ira de Mark estaba totalmente centrada en la acción, en remover el obstáculo…” (Ekman, 2008: 124)

Y es cuántas veces no terminamos generando aversión por las personas ante este tipo de conflictos. En la universidad, en el trabajo, en un círculo social e  incluso familiar, tendemos a generar rencor ante cierto individuo porque en algún momento se interpuso en nuestro camino y entonces si somos capaces de lastimarlo de alguna manera; la ira se torna destructiva.

Finalmente y a manera de conclusión, la realidad es que la persona no es el obstáculo, quizá fue una actitud, un mal día, diferentes puntos de vista o un mal entendido (una comunicación no eficiente), pero nuestra mente tiende a catalogar a la persona como un estorbo para nuestra “paz interna”. Tal parece que si fuéramos capaces de concentrar nuestro enojo en “la acción y no el actor”, no sólo podríamos avanzar más rápido en la resolución de conflictos, sino que también incrementaríamos nuestro bienestar emocional.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

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Fuentes consultadas:

Ekman, Paul. Emotional Awareness: A conversation between The Dalai Lama and Paul Ekman. Ed. Holt. 2008

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