Un guión para la inteligencia emocional.

Las emociones son reacciones que llenan nuestro cuerpo de energía y por lo tanto, nos predisponen a la acción. ¿Qué acción? Dependerá de la emoción que se haga presente en nosotros. Sí bien no existen emociones positivas o negativas (lo positivo o negativo es la acción que decidimos llevar acabo), en repetidas ocasiones está energía sí nos mete en problemas (reaccionamos de manera equivocada).

Para el budismo tibetano las emociones pueden ser factores que nublan la visión clara de los hechos, pero esta filosofía también reconoce la posibilidad de “intervenir antes, durante o después del surgimiento de una determinada emoción aflictiva” (Goleman, D. 165).

El Dr. Paul Ekman cree que reconocer los obstáculos que se presentan en la búsqueda de un  equilibrio emocional es una de las formas más eficientes de sobrepasarlos. Uno de estos obstáculos y al que Ekman se refiere en “Emotional Awareness”, es el “guión emocional” (emotional script).

Its is as if many of us carry around the script for a play, a drama that we continually impose on situations when they give us any opportunity to do so…Like moods, emotional scripts cause us to misperceive the world” (Ekman, 75).

La primera vez que leí sobre este concepto recordé inmediatamente una de mis facetas profesionales; entrenador mental deportivo. Muchos de los deportistas con los que he trabajado llevaban este guión al terreno deportivo; en diferentes competencias, torneos o entrenamientos y ante situaciones similares (una falta, les robaron una bola, el reclamo de un compañero, un error garrafal, etc.) siguen el mismo patrón de comportamiento una y otra vez.

Por ejemplo, a un tenista le “roban” (al menos desde su punto de vista) un punto importante. Lo anterior le provoca ira (contra el árbitro o el rival), que se convierte en frustración, llega a la desesperación y finalmente termina tirando el partido. En un próximo torneo y ante una situación parecida, el tenista reacciona exactamente de  la misma manera. En otras palabras ha generado un disparador emocional que le lleva a repetir el guion.

Lo anterior nos pasa una y otra vez (a veces en un mismo día) en diferentes aspectos de nuestra vida y a pesar de que muchos (no todos) nos percatamos de que estamos reaccionando de forma inadecuado, no sabemos cómo desarrollar un antídoto ante esta situación.

En base a la fórmula para mejorar nuestra inteligencia emocional (motivación + práctica + retroalimentación + un honesto deseo por hacerlo + un enorme compromiso) les propongo el siguiente ejercicio, el mismo que aplico con los deportistas.

Emotions often, but not always, occur in scripts that distort reality. Uncovering a person`s script can be helpful, alterting him or her not to continually play that same dull script again and again” (Ekman, 75).

La próxima vez que se encuentren afectados emocionalmente por una situación (una junta, el tráfico, desorden en la casa, etc.) o una persona (mi pareja, un compañero de trabajo, un empleado, un amigo, etc.) que continuamente les genera las mismas emociones (molestia, desesperación, disgusto, enojo, ira, tristeza, decepción, desprecio, etc.), esperen a tener la cabeza fría y sigan los siguientes puntos:

  • Primero preguntante ¿Qué fue lo provocó esa emoción que no fue agradable parta ti? Y ¿Por qué no lo fue?
  • Después analiza el guión que seguiste. Todas las acciones que llevaste acabo a raíz de la emoción (gritar, pegarle al escritorio, salirte del salón, engancharte con otro conductor, etc.)
  • Ahora escribe en una hoja de papel tu propio guión, no el que te dicto la emoción sino el cómo piensas que deberías haber reaccionado o cómo te gustaría reaccionar en una futura situación similar
  • La próxima vez que estés ante una situación similar, busca seguir este guion.

Si bien las emociones pueden aparecer en tan solo una fracción de segundo y nuestro cerebro suele hacer una evaluación automática “que discurre a tal velocidad que no somos consientes de ella y sólo podemos advertir sus efectos cuando ya estamos asustados, enfadados o tristes, es decir, después—pero no antes—de la emergencia de la emoción” (Goleman, D. 165), el tener una guía nos invita a recapacitar sobre la acción que estamos llevando a cabo.

Existe la posibilidad de cobrar conciencia de lo que está sucediendo  en un momento posterior, cuando empezamos a hablar, o experimentamos la tensión de nuestro cuerpo… “conciencia de la acción”—nos proporciona una tercera posibilidad de intervención para controlar nuestras emociones e interrumpir, o modificar, nuestros hábitos emocionales”  (Goleman, D. 194).

Muy probablemente, las primeras veces no seremos capaces de seguir nuestro guión, la emoción nos seguirá dominando. Pero entonces podemos volver a hacer este ejercicio. El simple hecho de hacerlo (y repetirlo) ya nos está ayudando a desarrollar nuestra inteligencia emocional. La constante práctica nos acercará al lograr no ser víctima de la emoción y al equilibrio emocional.

“…you can write your own script; you can choose the script that you want to guide your dealings with the world”. (Ekman, 75).

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Posts relacionados:

Fuentes consultadas:

Ekman, Paul. Emotional Awareness: A conversation between The Dalai Lama and Paul Ekman. Ed. Holt. 2008

Goleman Daniel: “La inteligencia Emocional, cuando lo inteligente es tonto”. 1995

Goleman Daniel: Emociones destructivas. Un dialogo científico con el Dalai Lama. Ed. Vergara. Mayo 2003

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s