Persuasión de cara a las elecciones 2012 (6 Principios). Segunda Parte

Hace algunos días escribí un post considerando dos de los seis principios de la persuasión según “Imagología” de Victor Gordoa. Hoy retomo este tema y hablaré de otros dos principios.

¿Qué?, ¿Por qué? y ¿Cómo? de la persuasión en las campañas políticas.

¿Por qué seleccionar un candidato bien parecido? Por un principio de atracción: somos influenciables por las personas que nos parecen atractivas y similares” (Gordoa, V).

Curiosamente—o no tanto—una vez más podemos utilizar al PRI y a Enrique Peña Nieto como ejemplo. Ya anteriormente había considerando este principio de la persuasión en otro post:

Hace algunas semanas estaba en clase cuando escuche a una estudiante decir algo más o menos así: “La otra vez tuve la oportunidad de estar en un evento con Enrique Peña Nieto y el hombre tiene una sonrisa impresionante, esta guapísimo”. Al escuchar lo anterior, no puede no recordar el documental de la BBC “La cara humana”. Este audiovisual dedica su segundo volumen a la belleza y dicta que “La gente bella consigue mejores empleos y ganas más dinero “BBC. (La carrera Presidencial sin discursos: ¿La “belleza” también juega?)

Se ha demostrado experimentalmente que el atractivo físico otorga ventajas en la interacción social. Las personas atractivas suelen obtener con mayor facilidad lo que quiere” (Gordoa, V).

Sí, la gente bella consigue mejores empleos y ganas más dinero, pero ¿La gente bella también consigue más votos?

Claro que con lo anterior no estoy diciendo que siempre se debe seleccionar a un candidato bien parecido—es política, no Hollywood—, pero cuando se presenta el caso, se puede (y se suele) aprovechar esta oportunidad. Quizá JFK es el ejemplo más emblemático de este principio de persuasión en la política.

¿Por qué vestir bien, pregonar estudios en importantes universidades y rodearse de grandes intelectuales y personas públicas? Porque solemos obedecer “a la autoridad aunque muchas veces no tenga sentido.

Es por lo anterior que los políticos buscan (y seguirán buscando) infundir autoridad, y existen “tres símbolos efectivos para crear la percepción de autoridad: títulos, ropa y automóviles”.

Títulos: Quien no recuerda el imponente curriculum académico de Carlos Salinas de Gortari (dos maestrías y un doctorado en Harvard) o Ernesto Zedillo (maestría en Yale) o la amistad de Andrés Manuel López Obrador  con Elena Poniatowska.

Para que un político tengas posibilidades de sentarse en la Silla Presidencia, no solo debe tener una extraordinaria preparación o rodearse de gente importante, sino que debe saber “cacarear” lo anterior.

Un ejemplo de un candidato que no supo aprovechar este principio, es el panista Ernesto Cordero. En un esfuerzo por remontar en las encuestas, Cordero entrevistó a destacados personajes como: Cuauhtémoc Blanco, Irma García Nuñez (Sub Oficial de la Policía Federal, Licenciada en Derecho, Boxeadora Profesional de Peso Pluma y Campeona Internacional del CMB) y Eufrosina Cruz Mendoza (la primer mujer indígena en ser presidenta del Congreso de Oaxaca).

Sin embargo, las entrevistas jamás trascendieron. No porque se haya seleccionado mal la lista de personalidades, sino porque el mismo Cordero ha sido incapaz de proyectar autoridad en la opinión pública. Se le considera el “Delfín”–o también “achichincle”–del Presidente, un político gris y la gente no le perdona aún la declaración de que con 6 mil pesos mensuales se puede vivir en México.

Ropa: Cabe mencionar que la ropa no solo es utilizada para proyectar autoridad (de los actuales presidenciables, Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto son quienes mejor ilustran este principio), también para generar cercanía y empatía. Vicente Fox y López Obrador son don buenos ejemplos.

Automóviles: en la política, el automóvil puede ser un arma de doble filo como estrategia de persuasión. Un candidato ostentoso difícilmente dará la imagen de comprender las necesidades de la población en general. Por lo que se suelen utilizar coches “medianos” (no de súper lujo) y eso sí, en color negro.

Sin embargo y de igual forma, el auto puede ser utilizado para proyectar austeridad. ¿Cómo olvidar el T-suru blanco de AMLO?

“Llevar uno o más de estos símbolos adecuadamente aumenta la percepción colectiva de que el portador es una autoridad (independientemente de sus credenciales), por lo que aumenta su capacidad para influir. No debemos subestimar el poder de los símbolos porque estaríamos negando la influencia que inconscientemente ejercen sobre nosotros” (Gordoa, V.).

Mañana: Escasez, Compromiso y Consistencia.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Fuentes consultadas:

Goffman, Erving. La presentación de la persona en la vida cotidiana. Amorrortu editores. 2001

Gorda, Víctor. “Imagología”. Ed. Grijalbo, México 2003.

Green, Robert. Las 48 leyes del poder. Ed. Atlántida 1998. México DF

Post relacionados:

Persuasión de cara a las elecciones 2012 (6 Principios).

“La imagen de los partidos rumbo al 2012”

“La imagen política en México rumbo al 2012”.

Elecciones 2012: Compra un proyecto, no una imagen

El engaño de la imagen política (Y tú ¿Con qué te quedas de los políticos? II)

El engaño de la imagen política (Y tú ¿Con qué te quedas de los políticos? I)

La importancia del lenguaje corporal en la Política.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s