El poder de una máscara.

Ante la sociedad, los individuos utilizamos “máscaras” por tres razones principalmente:

  • -Controlar la impresión que los otros obtienen de mí.
  • -Protegernos.
  • -Alcanzar un objetivo u obtener un beneficio.

Como algunos de ustedes saben, imparto clases de sociología y una de las obras que más disfruto exponer  es “La presentación de la persona en la vida cotidiana” de Erving Goffman. En esta ocasión, deseo compartir con todos ustedes un video de la serie de televisión The Mentalist que me parece ilustra perfectamente, no solo las razones sino el poder de una “mascara”.

Este ejemplo fue extraído de un capítulo de la primera temporada, por lo que recomiendo a las personas que apenas empiezan a seguir la serie, ver este episodio antes de dar clic al video (no quiero arruinar la sorpresa). 

 Los crímenes habían sido cuidadosamente planeados. Nadie pensaba que “Tommy”, con su aparente “retraso mental”,  hubiera sido capaz de concebirlos y ejecutarlos. Fue hasta que Patrick Jane (para los que no están familiarizados con la serie, este personaje es como un Sherlock Holmes contemporáneo) con su aguda capacidad de observación descubrió que el sospechoso poseía una copia y había leído “Moby Dick”.

En el cuarto de interrogación, Jane logra desenmascarar a “Tommy” (una máscara que le daba un gran poder, casi de “invisibilidad”). Cuando el criminal por fin deja de interpretar su personaje habla de razones por las que decidió interpretar ese rol y que coinciden con las tres razones que mencione al principio de este post:

  • “Me entretiene, me protege
  •  Por venganza (Objetivo).
  • “Cuando tenía 18 la policía me atrapo intentando robar un coche. Pero al utilizar el acto de “Tommy” (jugar al tonto) la policía me dejo ir” (Controlar la impresión que los otros obtienen de mí).

Todos los individuos nos basamos en estos tres principios para interpretar un rol  ante diferentes audiencias y escenarios—algunos con más habilidad que otros—lo que cambia son los motivos, se usan máscaras para engañar, pero también para educar. Usar una máscara no es malo, es humano.

“Esta habilidad para jugar con las mascaras nos habla de un completo control sobre las actuaciones de un individuo—un control que no es tan fácil obtener— y tiene que ver con la intención del actuante para siempre satisfacer a sus objetivos (ejemplo: un engaño en una negociación) o con la intención de actuar en pos de ellos (ejemplo: La actuación del profesor en el salón de clases)”.

Jose Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Fuentes consultadas:

Goffman, Erving. La presentación de la persona en la vida cotidiana. Amorrortu editores. 2001

Post’s relacionados a la obra de Erving Goffman

https://enbuscadeantares.wordpress.com/?s=goffman

Capítulo 9 Temporada 1: The Mentalist:

http://www.megavideo.com/?s=seriesyonkis&v=WEOJIORL&confirmed=1

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