La carrera Presidencial sin discursos: ¿La “belleza” también juega?

Hace algunas semanas estaba en clase cuando escuche a una estudiante decir algo más o menos así:

“La otra vez tuve la oportunidad de estar en un evento con Enrique Peña Nieto y el hombre tiene una sonrisa impresionante, esta guapísimo”.

Al escuchar lo anterior, no puede no recordar el documental de la BBC “La cara humana”. Este audiovisual dedica su segundo volumen a la belleza y dicta que “La gente bella consigue mejores empleos y ganas más dinero “BBC

Ya en otras ocasiones nos hemos referido a este debate:

“Algunos observadores políticos afirman que en el famoso debate televisivo entre Kennedy y Nixon en el año de 1960, el contraste entre la obvia vitalidad de Kennedy y el cansancio de Nixon (sumado a su poco expresividad habitual) tuvo más importancia que todo lo que dijeron (Davis, F. 57)[1].

Para las personas que escucharon el debate por radio, Nixon había sido el ganador, pero para todas las personas que lo siguieron por televisión, Kennedy se había llevado la victoria. Si bien ya habíamos hablado de la influencia del lenguaje corporal en los resultados, el documental nos habla de que el factor belleza también fue considerado por los votantes:

El candidato demócrata quien mejor supo adaptarse al lenguaje audiovisual, maquillándose antes de acceder al plató, adoptando una actitud decidida y ganadora y mirando directamente a las cámaras cuando contestaba a las preguntas de los periodistas. Nixon, en cambio, se negó a maquillarse a pesar de lucir una tez blanquecina debido a una reciente enfermedad, se enfundó un traje gris y contestó las preguntas mirando a los periodistas y no directamente a las cámaras”[2].

La intención de este post—por supuesto—no es discutir si Peña Nieto es un hombre atractivo o no, sino de lo lamentable que sería—o será—que este factor juegue en su favor en la contienda por Los Pinos.

“La gente bella consigue mejores empleos y ganas más dinero” ¿La gente bella también consigue más votos?

Sé que algunos me dirán:

-Pero Peña Nieto no tiene la culpa de ser bien parecido.

Y tienen toda la razón—aunque en muchas ocasiones el Gobernador de Estado de México parece darla más importancia al manejo de su imagen que a la política—la culpa es nuestra (de los ciudadanos) que muchas veces nos dejamos llevar más por el carisma candidato o por su imponente campaña publicitaria.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Consulta los demás trabajos de la categoría “La carrera Presidencial sin discursos”: http://es.wordpress.com/tag/la-carrera-presidencial-sin-discursos-analisis-de-cnv/



[2] El debate de Nixon contra Kennedy, 50 años después: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/25/television/1285437467.html


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