“En busca de un equilibrio emocional para nuestro país”. IV/IV

En México “tradicionalmente” hemos dejado la responsabilidad de esta educación emocional para el interior de cada familia, con casos más exitosos que otros. De igual forma, no se pretende sustituir los valores, buenas costumbres, control emocional o el respeto y empatía hacia el prójimo que se enseñan en casa, sino contribuir para lograr esta formación. Se trata de brindar un importante apoyo para un correcto desarrollo emocional desde las instituciones educativas (públicas y privadas).

Sin duda, existen en nuestro país, escuelas y maestros que de una u otra forma promueven y enseñan esta IE a sus alumnos. Pero lo que se propone en este trabajo es otorgar desde sus raíces—La SEP—la importancia que se merece esta educación, es incluir en el sistema educativo mexicano (educación primaria y secundaria), programas, materias y talleres, tanto para alumnos, como para padres de familia, encaminados a generar una inteligencia emocional (lE).

Es innegable, que la actual situación de nuestro país es desalentadora; desempleo, lento crecimiento económico, desastres naturales, delincuencia, narcotráfico, escasez de agua, pobreza, división política y corrupción, entre algunos otros problemas. Ante este pesimista escenario, se torna complicado mantener un control y una salud emocional, por esta razón creo que es importante desarrollar en los niños y jóvenes mexicanos una inteligencia que les permita motivarse, persistir frente a las decepciones, controlar los impulsos, regular el humor, pensar con claridad, tener esperanza, mostrar empatía y demorar la gratificación—esta última muy relacionada al tema de la corrupción.

Finalmente y manera de conclusión, debe quedar claro, que una inteligencia no es mejor que otra, estas deben ser complementarias. El sistema educativo mexicano debe empezar  educar a los niños como “un todo”. Es en una completa preparación cognitiva aunada con un correcto equilibrio emocional, de donde nacerán más ideas de las que pueden transformar a México.

“Muchos nacen; pocos viven”. La diferencia para José Ingenieros, entre sólo nacer y “realmente” vivir está en la capacidad para ubicar ideales y querer “dejar huella”. Incentivar una IE contribuye directamente a que un individuo pueda ubicar una meta, un objetivo y un camino a seguir. Si logramos desarrollar esta inteligencia en los niños y jóvenes mexicanos, desde su hogar pero también desde todas las escuelas primarias y secundarias, estaremos hablando de millones de niños capaces de controlar sus emociones, capaces de pensar con claridad antes de actuar, capaces de identificar su rumbo y no desistir ante los obstáculos y capaces de encontrarla  motivación necesaria para transformar a un país.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Fuentes consultadas:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s