¿Dónde nace mi esperanza por México?

-“Y si México ¿no encuentra su rumbo?”.

Esta frase, que apenas escuche la semana pasada, me remitió inmediatamente a una plática que se sostuve con una gran amiga  dos años atrás. Con diferentes palabras, pero con el mismo sentido, ella me cuestionó sobre el futuro de este país.

Me preguntó si había razones para tener esperanza, razones que nacieran desde la cognición y no desde el corazón, para poder pensar que nuestros grandes problemas; la corrupción, la delincuencia, el hambre, la pobreza, la impunidad, el maltrato, la violencia, el desempleo o la discriminación, entre algunos otros, podían ser controlados o en el mejor de los casos, erradicaos de nuestra sociedad.

En aquel entonces yo acababa de regresar de un evento (El Triunvirato 2007 organizado por la NAFI-FINA) donde tuve la oportunidad, el gusto y la suerte de conocer a cerca de 50 estudiantes mexicanos de diferentes universidades. Durante la semana que duro el evento, discutimos, debatimos y reflexionamos con otros estudiantes de Canadá y los Estados Unidos sobre los principales temas de la “Agenda Norteamericana”. Fue en aquel momento que puede entender, consiente, vivencial y en todas sus dimensiones, donde se forja el futuro de México.

Si, lo sé, es una frase muy trillada “los jóvenes son el futuro”. Sin embargo y desde mi particular punto de vista, nunca como hoy,  la frase que se ha repetido una y otra vez, tiene un significado tan profundo.

A lo largo de mi licenciatura y después en el Triunvirato comprendí, que yo no era el único joven (y nunca pensé que lo fuera, pero el vivirlo y comprobarlo fue en verdad revelador) que sueña, que anéela, que está dispuesto a luchar y a entregar lo mejor de sus capacidades individuales en pro de una colectividad. Comprobé que cada vez somos más los jóvenes mexicanos que buscamos romper paradigmas y que buscamos dejar algo para mejorar nuestro entorno.

Para mí es muy significativo estar escribiendo este post, habla de que en los últimos días he tenido motivos para reflexionar sobre este tema. El jueves de la semana pasada estuve en el hermoso Castillo de Chapultepec con motivo de la premiación del concurso de ensayo “México encuentra tu Rumbo” del Instituto de Pensamiento Estratégico Ágora A.C. (IPEA).

Este evento logró reavivar en mí todas esas emociones y pensamientos con los que yo le aseguraba a mi amiga que sí, si hay motivos para tener esperanza.

Observo a un joven y sensato presidente del IPEA incitando a que cada individuo asimile  su responsabilidad con México a través de sus ideas, escucho a uno de los ganadores del concurso  apostando todo por la educación como punta de lanza para transformar a este país, me encuentro a un amigo que acaba de ser reconocido como Embajador de México ante One Young World de la ONU porque puso toda su dedicación  en un mensaje para los líderes del mundo y me percato que hay decenas de participantes en el concurso que no ganamos, pero que el estar ahí habla de un sentimos un enorme compromiso con nuestro país.

Y estos, son tan solo algunos (muy pocos) ejemplos. Puedo decir que tengo un trabajo privilegiado, pues estoy en contacto con miles de jóvenes que día a día me sorprenden, me motivan, me inspiran, me enseñan y me hacen preguntarme ¿Por qué no?, si cada vez somos más los que soñamos con una mejor sociedad, ¿Por qué no tener esperanza?

Si, se que podré ser muy criticado por este post, quizá me llamen soñador, idealista o me dirán que en unos años por fin comprenderé la realidad. Pero entonces yo les preguntaría a todos aquellos que han perdido la esperanza: ¿No son ustedes los que necesitan comprender algo? ¿No son ustedes los que ya no tienen ideales, los que se han conformado, los que se cansaron de luchar, los que perdieron la determinación, dudan de su talento y perdieron sus sueños de juventud?

Finalmente y a manera de conclusión, los dejo con un pensamiento de              José Ingenieros. Porque el futuro de México, ciertamente esta en sus jóvenes, pero quien dijo que esta era una cuestión de edad: “La juventud no es simple cuestión de estado civil y puede sobrevivir a alguna cana: es un don de vida intensa, expresiva y optimista. Muchos adolecentes no lo tienen y algunos viejos desbordan de él” (Ingenieros, J. 171).

Un cambio nunca es fácil, pero siempre es posible.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras

Fuentes:

Ingenieros, José. El Hombre Mediocre . Ed. Epoca México DF.

A ti ¿Qué te mueve?: Reflexión sobre la vida. https://enbuscadeantares.wordpress.com/2009/07/13/a-ti-%c2%bfque-te-mueve-reflexion-sobre-la-vida/

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