Esa persona no era lo que parecía. Un principio del engaño.

“A través de su conducta no verbal, los individuos se advierten unos a otros que pueden confiar mutuamente , de la misma manera que entre los monos y grandes simios un animal le da a entender a otro que no tiene malas intenciones” (Davis).

¿En quién confiarías?

Sin embargo, no todo es tan sencillo. Siempre esta presenta la posibilidad de una amenaza, ya que dependemos del comportamiento de los demás y existen individuos muy hábiles para manipular este tipo de  elementos en los que nos fijamos los seres humanos para hacernos una primera impresión. “Leyendo a Erving Goffman se llega a comprender cuán vulnerable es el ser humano” (Davis).

Los individuos desarrollamos una serie de normas “universales” que rigen los contactos rutinarios (de un ser con otro ser). “Existen normas para comportarse en un ascensor a medio llenar; acerca del momento apropiado para dirigirse a un desconocido. Por lo general no es mucho lo que puede ganarse burlando las reglas preestablecidas y por lo tanto la gente confía hasta tal punto en los demás” (Davis).

Pero qué hay de las personas que no siguen esas reglas o que las manipulan para lograr sus intereses. Esas personas que reconocen que su forma de actuar determina, en gran medida, el cómo los trataran los demás.

Ted Bundy, uno de los asesinos seriales más conocidos de la historia, no solo jugaba con estas normas “universales”, sino que se utilizaba diferentes mascaras para acceder más fácilmente a sus víctimas.

Las personas somos actores que ante diferentes situaciones, escenarios u otras personas, desempeñamos un papel, rol o una máscara que presentamos en un escenario y ante una audiencia.

Una de las claves de cualquier engaño es la distracción.  A veces solo hace falta: una cara bonita, un buen traje, un coche del año, una cita en el mejor restaurant o una actitud amable y honesta,para caer en la trampa.

“En todos los grandes burladores encontramos una caractéristica a la que deben su poder: en el momento en engañan a los demás, los embarga una profunda fe en sí mismos, y esto es lo que atrae de forma tan milagrosa e irresistible a quienes los rodean” F. Nietzche.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras.

Otros posts sobre la obra de Goffman: https://enbuscadeantares.wordpress.com/?s=goffman&searchsubmit=Encontrar+%C2%BB

Fuentes Consultadas:

Goffman, Erving. La presentación de la persona en la vida cotidiana. Amorrortu editores. 2001

http://www.melusina.com/rcs_gene/goffman.pdf

http://www.altillo.com/examenes/uba/psicologia/psicosoc/psicosoc2007resugoffman.asp

Caballero, Juan José. La interacción social en Goffman. dialnet.unirioja.es/servlet/fichero_articulo?codigo=757745&orden…

Davis, Flora; La comunicación no verbal. Ed Alianza.

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2 thoughts on “Esa persona no era lo que parecía. Un principio del engaño.

    1. Sol:

      Muchas gracias por tu tiempo.

      Creo que es completamente normal perder la perspectiva en muchos casos, quien no se ha preguntado ¿Cómo no lo ví?

      Todos comentemos esos errores, de hecho el que piense que a él no le pueden ver la cara, seguro será al primero que se la vean.

      Un afectuoso saludo.

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