Conoce tus emociones: “El porqué” y las funciones de la ira.

Una correcta interpretación de las emociones, nos  ofrece la oportunidad de mejorar la calidad de nuestra comunicación en el trabajo, en la casa, en la escuela, con los amigos y hasta con desconocidos.

Hoy hablaremos de la ira:

La ira llena de hormonas nuestro sistema, principalmente de adrenalina, el ritmo cardiaco se eleva y la sangre fluye rápidamente a las manos, lo que facilita una acción como golpear a alguien o tomar un arma. Cuando grandes cantidades de adrenalina se hacen presentes nos dejamos llevar por los instintos y no por la razón.

El estudio de esta emoción ha arrojado una importante cantidad de temas a considerar. Desde un punto de vista muy general, una de las funciones de la ira es la de eliminar o quitar un objeto o persona que se interpone en nuestro camino. Lo anterior se ve reflejado desde que somos pequeños.

“La situación más efectiva que convoca a la ira en los niños…es una interferencia física, sujetar los brazos del bebé para que este no pueda liberarse. Esta metáfora es una de las causas más frecuentes de ira en niños y adultos: alguien interfiriere con lo que estamos intentando hacer” (Ekman, 2007, pp. 110).

En muchas ocasiones, la ira va de la mano con otras emociones. Si alguien nos intenta agredir físicamente, puede aparecer miedo en nuestro sistema, o si nos enojamos con una persona cercana y de la que teníamos ciertas expectativas, entonces la ira puede ir acompañada de decepción, el ejemplo más común se da en los noviazgos o matrimonios.

La  palabra ira abarca muchas diferentes experiencias relacionadas. Hay una serie de sentimientos de enojo, desde la molestia leve a la rabia. No son sólo las diferencias en la fuerza de los sentimientos de ira, pero también diferencias en el tipo de indignación que se siente (Ekman, 2007, pp.112). Es por lo anterior, que al principio del post, hablábamos de una emoción difícil estudiar y entender.

Si bien el mensaje en la tristeza era un llamado a la ayuda de otros—a través del llanto o de una expresión envió el mensaje—, es difícil pensar que el “por qué” de la ira sea un simple “quítate de mi camino”, que parece cubrir solo una parte de las funciones de la ira.

La ira es una emoción peligrosa—y mostrarla siempre representa un costo—, porque intentamos lastimar, física o psicológicamente, a alguien. “Perdemos la cabeza”, nuestra visión se nubla, se pierde la claridad mental y quedamos a merced de la emoción.

Una buena noticia es, que el control de las emociones es posible para casi todo el mundo. (Ver temas relacionados).

Cabe señalar y recordar, que hablamos de una emoción (dura minutos u horas), el odio o la venganza, por poner un ejemplo, pueden durar días, meses e incluso años, y conllevan proceso de reflexión por lo que son más cercanos a un sentimiento.

Por otro lado, la ira no es necesariamente negativa o destructiva:

“… Podría parecer que el enojo no es útil o de adaptación. O tal vez fue útil para nuestros antepasados que eran cazadores o recolectores, pero no para nosotros. Tal pensamiento ignora una serie de funciones muy útiles de la ira. La ira puede motivarnos a detener o cambiar lo que nos hizo sentir coraje. La ira nos motiva para lograr un cambio ante la injusticia (Ekman, 2007, pp. 124).

Finalmente, es importante reflexionar sobre la utilidad de reconocer que una persona está enojada. Las expresiones no nos explican por qué una persona está enojada, solo nos indican que la emoción está teniendo lugar. Cuando observamos que una persona está enojada, no debemos pretender conocer la razón, sino investigarla.

Cuando alguien está en un sentido de humor irritable, busca constantemente un pretexto para enojarse. Si somos capaces de reconocer irritabilidad—en nuestro sistema o el de otra persona—el consejo de del Dr. Ekman es evitar a las personas.

José Manuel Guevara S.

Twitter: jmguevaras.

Fuentes:

Ekman, Paul. Emotions Revealed. Ed Holt. New York 2007.

Davis, Flora; La comunicación no verbal. Ed Alianza.

Rulicki Sergio; CNV Comunicación No Verbal. Ed Granica.

David Livingstone; ¿Por qué mentimos? New England Univerity.

Nierenberg, Gerard. How to read a person like a book. Simon & Schuster INC.

Trapassi Leonarda; Los recursos de la mentira. Ed Anthropos. España 2008

Martínez Selva José María. La psicología de la mentira. Paidos 2005.

Locke John. Ensayo sobre el Entendimiento Humano. Tomo I Y II GERNIKA 2000.

Goleman, Daniel. La Inteligencia Social. Editorial Planeta 2006.

Temas relacionados:

3 Formas de Tratar las Emociones Negativas.

Sobre: “Emociones Destructivas: Un diálogo científico con el Dalai Lama”.

¿Cómo podemos controlar mejor nuestras emociones destructivas? El Dalai Lama, Paul Ekman y Daniel Goleman.

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