Qué pasa con nuestro lenguaje corporal cuando “ligamos”.

Una realidad es que todos sabemos mucho más de lo que creemos sobre Comunicación No Verbal (CNV). Un ejemplo muy claro es nuestra conducta, actitud y comportamiento cuando “ligamos”.

Otra realidad es que las mujeres son mucho mejores que los hombres para interpretar y utilizar la CNV: “toda mujer sabe cómo responder a los requerimientos amorosos de un hombre atractivo. Sabe cómo enfriar una relación y cómo alentarla, y cómo controlar su propia conducta…La mayoría de las mujeres no pueden precisar con exactitud cómo lo hacen. Muchas ni siquiera se dan cuenta de que la técnica es en gran medida no verbal…” (Davis, F 30).

Cuando vamos a un antro, a un bar o, simplemente, cuando vemos a una persona que nos parece atractiva, toda nuestra CNV cambia radicalmente. Algunos pueden darse cuenta,  la mayoría no, pero la CNV cambia para “ayudarnos”, tal y como lo hace con un orangután macho que simula ser más grandes de lo que es para cortejar a una hembra:

“…esta disposición se traduce en una más tensa inflexión muscular… todo el cuerpo se pone alerta. En el rostro, líneas que antes eran flácidas dejan de serlo, e incluso las orejeras tienden a desaparecer. La mirada brilla, la piel se colorea, o se torna más pálida y el labio inferior se hace más pronunciado. La persona que generalmente descuida su postura suele enderezarse, disminuye milagrosamente el vientre prominente y los músculos de las piernas se ponen tensos…” (Davis F, 31).

Es complicado poner atención a todos estos detalles conscientemente, por lo general nos distraemos con gran facilidad, lo que genera muchas confusiones y malas interpretaciones de la CNV. Y es que muchos hombres llegan a pensar que el platicar con una mujer que juega constantemente con su pelo significa que ella siente atracción por él, pero esto no es necesariamente cierto. Siempre debemos considerar que existen cinco conceptos fundamentales para interpretar correctamente la CNV: contexto, “secuencialidad”, variabilidad, relevancia y “sincronicidad”. (Cinco conceptos fundamentales para interpretar la CNV); Una mujer tímida o con su “camino alto” (Habilidad consiente para crear empatía)  poco desarrollado  puede jugar con su pelo solo para relajarse en un encuentro social.

Una señal no es suficiente para ser concluyentes sobre la CNV, sino que a mayor número de señales encontradas, mayores son nuestras posibilidades de interpretar correctamente las intensiones de una persona. Cuando dos personas sienten atracción mutua las señales se multiplican y son más obvias: lo que empieza con una mujer jugando con su pelo, arreglándose por arriba de la ropa y con un hombre pasando la mano por su cabello y tocando repetidamente su corbata, rápidamente se transforma. El contacto visual largo y directo aparece, se da un encuentro totalmente frontal, “rara vez vuelven el cuerpo hacia un lado”, se inclinan el uno hacia el otro, utilizan un mano o una pierna para evitar que otra persona interfiera en la interacción, la distancia entre ambos se acorta y puede haber discreto contacto físico o de sustitución “una mujer puede pasar suavemente el dedo por el borde de una copa o dibujar figuras imaginarias sobre el mantel” (Davis, F 32), entre muchas otras señales que pueden aparecer.

Seguramente hay muchas personas que recordaran haber visto varias de estas señales con una persona que en verdad les gustaba o que juraban haber tenido una “buena” interacción; con alguien que se les hacia atractiva/o (había química), pero al final no paso nada. La verdad es que tanto hombres como mujeres practicamos el “cuasi-galanteo”. Un comportamiento muy cercano al “ligue” pero que no persigue una relación amorosa o sexual. Este tipo de comportamiento puede aparecer con amigos/as o con el jefe/a.

Hay otras personas, tanto hombres como mujeres, que disfrutan “coquetear”, por diversión o por una necesidad de sentirse atractivos. En estos casos es en donde la CNV puede ser útil para descubrir las verdaderas intensiones de una persona. Alguien que sabe interpretar la Comunicación no verbal no puede ser tan fácilmente engañado: “el problema de fingir radica en que, a menos de que sea un actor de primera, siempre aparece algo que resulta calculado, disociado o directamente torpe, porque es casi seguro que en el mensaje corporal existirá un indicación de que algo, en alguna parte, no es real” (Davis, F 34). O como dice el Dr. Paul Ekman: “It doesn’t fit”.

José Manuel Guevara S

Fuentes:

Davis, Flora; La comunicación no verbal. Ed Alianza.

Rulicki Sergio; CNV Comunicación No Verbal. Ed Granica.

David Livingstone; ¿Por qué mentimos? New England Univerity.

Nierenberg, Gerard. How to read a person like a book. Simon & Schuster INC.

Trapassi Leonarda; Los recursos de la mentira. Ed Anthropos. España 2008

Martínez Selva José María. La psicología de la mentira. Paidos 2005.

Locke John. Ensayo sobre el Entendimiento Humano. Tomo I Y II GERNIKA 2000.

Goleman, Daniel. La Inteligencia Social. Editorial Planeta 2006.

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