Evite ser víctima de fraude o de un engaño. Segunda Parte: Algunas preguntas y comprobaciones pueden salvarnos.

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En la primera parte de este trabajo hablábamos de lo importante que es investigar sobre el tema en el que se va a realizar una acción comercial, ya sea, en una importante negociación o la contratación de un servicio automotriz. También tocamos el tema de la confianza: como esta nunca se le debe otorgar completamente a ningún individuo. El mundo de los negocios se rige por los benéficos que cada individuo puede obtener y hasta un persona éticamente correcta puede ser fuertemente tentada en alguna ocasión.

“Como primera medida…, se desprende que se debe disponer de la información suficiente y, dependiendo de la magnitud de la transacción, llevar a cabo un número de preguntas, comprobaciones y verificaciones antes de adquirir un bien mueble o inmueble, de contratar a una persona o de encargar un servicio” (Martinez 172).

Los humanos tendemos a creer todo lo que nos dicen, siempre y cuando, esto nos traiga algún beneficio, muchas veces la promesa de una ganancia rápida y elevada es suficiente. También somos muy flojos como para tomarnos el tiempo para investigar sobre algún tema y eso lo saben las personas que se dedican a hacer fraudes:

El 11 de noviembre de 2009 “El Juzgado 39 en Materia Penal del Reclusorio Norte dictó sentencia de 11 años, siete meses de prisión a un sujeto de nacionalidad brasileña que se dedicaba a defraudar a futbolistas amateurs prometiéndoles plazas en equipos profesionales” (Crónica).

La realidad es que el haber detectado este fraude era de lo más sencillo, pero las víctimas, cegadas por las promesas de éxito, dinero y glamur, prefirieron darle toda su confianza a alguien que podría “cumplirles” su máximo sueño, imaginemos la escena:

Un hombre de 27 años, bien vestido, se acerca a un campo de futbol rápido, observa un rato a los jugadores y al final de partido o práctica se acerca a uno o dos de ellos (no más, de lo contrario nadie compraría el engaño y con un número mayor  de clientes potenciales corre el riesgo de que al menos uno lo descubra y pase la información). Se presenta como: Denilson Alves dos Santos, un importante buscador de talentos y agente de futbolistas. Les habla un poco de su trayectoria, de sus contactos en equipos profesionales y a continuación ataca:

-Te estuve observando, creo que tienes mucho talento y potencial para el futbol profesional. Inmediatamente después les da una tarjeta de presentación:

-Si estas interesado, llámame.  

La victima tan solo ve a un hombre elegantemente vestido, con un celular de última generación, brasileño y que lo llena de elogios. Ha ganado la atención del futbolista. El joven sale feliz del partido y corre a contárselo a todos sus amigos y familiares, muy probablemente alguno de ellos le advirtió:

-Ten cuidado, no te vayan a estar viendo la cara. Pero el joven hace caso omiso de la advertencia, el no creer en el supuesto agente supone renunciar a sus ilusiones de ser futbolista profesional, ganar mucho dinero y ser famoso. Los humanos por naturaleza creemos lo que queremos creer y también solemos creer que nadie es más listo que nosotros, nadie nos puede ver la cara: Evite ser víctima de fraude o un engaño. Primera parte: No juegues a ser el más listo del cuarto.

La victima hace contacto con el supuesto agente y le hace ver su interés de buscar una oportunidad a su lado, ha caído. Después el agente le pide una suma de dinero bajo cualquier pretexto, filmar un video para mostrárselo a diferentes entrenadores, para realizar un viaje o para pagarle a algunas palancas y agendar una prueba. Una vez que el joven entrega el dinero, el defraudador corta el contacto y no vuelve a contestar su teléfono.

“La PGJDF indicó que al menos cuatro jóvenes cayeron en el engaño y entregaron al inculpado cantidades que oscilaban entre los 40 mil y los 135 mil pesos”.

Si los jóvenes no hubieran bajado la guardia nunca hubieran sido víctimas de engaño. El haberse tomado la molestia, el tiempo para investigar y haber realizado algunas preguntas y comprobaciones hubiera sido suficiente para salvarse del fraude.

En el caso del supuesto agente de futbolistas estas acciones pudieron haber cambiado el resultado.

Preguntas:

¿Dónde está su oficina?

¿Con que clubes trabaja y quiénes son sus contactos al interior?

¿Tiene página de internet?

¿Cuál ha sido su trayectoria y trabajo anterior?

Comprobación:

Buscar la oficina y visitar al agente. Hablar con los vecinos ¿Hace cuanto que este hombre tiene su oficina? ¿Lo conoce? ¿Qué me puede decir de él?  ¿Conoce a algunos de sus clientes? Analizar y deliberar si la oficina puede desmontarse rápidamente.

Marcar a los clubes y preguntar si conocen a esta persona o si las personas que él menciono como contactos trabajan ahí.

Buscar información en internet sobre el supuesto agente: Hoy en día podemos encontrar información de miles de personas en la red y con esta darnos una idea de con quién estamos tratando. Este consejo aplica muy bien para las personas y/o empresas que tienen una página en la red, visítenla, que tan profesional se ve, la información no debe ser muy general.

Investigar sobre la trayectoria o trabajo anterior. Si se consigue un teléfono se debe hablar y preguntar sobre la persona.

Cuando estemos ante cualquier situación en la que debemos invertir dinero recuerden que: “Solo hay queso gratis en las ratoneras”

José Manuel Guevara S.

Fuentes:

Martínez Selva José María. La psicología de la mentira. Paidos 2005.

http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=466947

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